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![]() Calakmul
Al sureste de México se localiza una de las mayores reservas de la biosfera del país. Aquí podrás explorar antiguas ciudades mayas que han sido cubiertas por la selva, al tiempo que observas una impresionante muestra de flora y fauna. Hace miles de años se le conoció como el reino de Ka´an, hoy se le conoce como... Calakmul Te puedes imaginar un lugar que combine impresionantes vestigios arqueológicos con una gigantesca reserva de la biosfera? Aunque suene como de película, la realidad supera la ficción y no es necesario imaginarlo, ese lugar existe y se encuentra al sur de la República mexicana: es la asombrosa Reserva de la Biosfera de Calakmul. Calakmul se localiza al sureste del estado de Campeche, en la frontera con Guatemala. Es la mayor reserva mexicana de bosque tropical, con características climatológicas, edafológicas y de vegetación muy particulares: es una mezcla de selvas altas y medianas con selvas bajas temporalmente inundables y vegetación acuática. Además de la gran riqueza de flora y fauna que posee, incluyendo la concentración de especies de felinos más importante en Norteamérica, la Reserva de la Biosfera de Calakmul guarda celosamente vestigios de importantísimas ciudades mayas, como la zona arqueológica que lleva su nombre y es la más importante de Campeche. Te invitamos a conocer la Reserva de la Biosfera de Calakmul. Cuando escuchamos la descripción que acabas de leer, decidimos que había que conocer este lugar. Como en todo buen viaje que se planee, había que obtener información previa sobre la Reserva para saber qué se puede visitar, con qué actividades ecoturísticas cuenta, dónde te puedes hospedar, si es posible acampar y qué tiempo se hace por carretera hasta este sitio; recuerda que la planeación significa 50% del viaje. Si no has recorrido por carretera el sureste del país y te enteras que el lugar está a unos 100 km de la frontera con Guatemala, lo más probable es que pienses en un recorrido agotador desde el centro de la República hasta allá. Pero realmente no está lejos. Desde la Ciudad de México, viajando a una velocidad promedio de 100/120 km por hora, estamos hablando de 13 a 15 horas de viaje hasta Calakmul. El camino es de autopista hasta Villahermosa y después es una carretera aceptable hasta Calakmul. Si vas con un grupo de amigos pueden turnarse para manejar. Si viajas con tu familia y hay un solo conductor disponible, lo recomendable es pasar la noche en Villahermosa y continuar al día siguiente. También puedes llegar en autobús. ![]() Viajamos cuatro personas, por lo que decidimos turnarnos para conducir. Con una escala en Villahermosa para cenar y una en Escárcega, Campeche, para tomar un desayuno ligero de madrugada, llegamos a la zona alrededor de las siete de la mañana. Finalmente luz de día y... ¡qué cambio!, del asfalto y edificios de la Ciudad de México al verde de la selva: esto reanima a cualquiera. A las 8 A.M. iniciamos la visita a la primer zona arqueológica del viaje; el lugar se llama Balamkú y está casi dentro de la Reserva de Calakmul. Aquí puedes observar un gran friso de 16.80 m de largo y 1.75 m de alto, adornado con mascarones de estuco donde proliferan rostros de jaguares y anfibios, además de la imagen del monstruo de la tierra que, con grandes colmillos, te observa desafiante. Para visitar Balamkú requieres un par de horas. Dejamos Balamkú y sobre la carretera Escárcega-Chetumal está señalada la desviación a Calakmul. Por este camino llegamos al campamento Ecoturístico donde acamparíamos dos días dentro de la Reserva de la Biosfera de Calakmul. Nos recibieron Fernando Sastré y su esposa Leticia Valenzuela acompañados de sus dos hijos; la familia Sastré sería nuestro guía en la selva maya. El campamento está sensacional y fue diseñado para no impactar el ambiente, por lo que recibimos una plática previa de cómo utilizar los servicios, como sanitarios (letrinas) y regaderas, y de qué hacer en caso de encontrarnos con alguno de los habitantes de la selva. Nos instalamos en las casas de campaña que ya estaban preparadas, descansamos un rato en cómodas hamacas y pasado el mediodía estabamos listos para el primer recorrido de senderismo en la selva de Calakmul. Empezamos el recorrido a escasos 5 km del campamento. Fernando comentó que la Reserva de la Biosfera de Calakmul fue creada en 1989 por decreto presidencial. Consta, como la mayoría de las reservas, de zonas núcleo y de amortiguamiento. En la zona núcleo se prohibe toda actividad que altere el ecosistema y sólo se permiten actividades de educación ecológica, conservación e investigación; la zona núcleo es el área mejor conservada de la Reserva. La zona de amortiguamiento rodea a la núcleo y tiene la función de protegerla; en ésta se permite a las comunidades de la región realizar actividades productivas compatibles con la protección de la Reserva. La Reserva de Calakmul cuenta con dos zonas núcleo, una en el norte con 147,915 ha y otra al sur, iniciando casi donde se localiza la zona arqueológica de Calakmul, y cuenta con 100,345 ha. Nos encontrábamos a 20 km de la zona núcleo dentro del área de amortiguamiento. Hay que aclarar que si bien en los mapas están marcadas ambas zonas —núcleo y de amortiguamiento—, a esta distancia físicamente no existen barreras, por lo que fauna y vegetación no tienen frontera. Caminamos en fila, escuchando a nuestros guías, sobre un sendero que nos internaba en la selva. Empezamos a observar la tupida y exótica vegetación del lugar. Los guías comentaban que Calakmul tiene varios tipos de vegetación, entre selvas altas, medianas y bajas temporalmente inundables, así como sabana, lo que da lugar a una enorme riqueza de especies vegetales. Puedes encontrar especies como guayacán, caoba, guaya, palo de tinte, cedro rojo, ramón, palo mulato (o chaka´h), habín, mamey, chechén negro, chicozapote y hule, entre muchas otras. La vegetación que se ha registrado en Calakmul representa más de 50% de la flora registrada para la península de Yucatán. ![]() Mientras nos mostraban huellas recién plasmadas de venado, de pronto nos detuvieron; pidieron que guardásemos silencio y percibiéramos un olor penetrante que se sentía en el ambiente. Era el olor característico de alguna de las dos especies de mono que habita en Calakmul: podía ser el mono aullador (saraguato) o el araña; su olor es muy similar. Siguiendo con la vista las copas de los árboles y entre tenues rayos del sol que se colaban, tratamos de localizar en vano a los monos. Seguimos el recorrido y unos metros adelante pudimos ver con claridad una escurridiza familia de monos araña; pudimos apreciar una hembra con su cría. Emocionados, unos trataban de encontrar la mejor posición para fotografiar mientras otros nos deleitábamos observando a los araña a través de binoculares. Muy cerca de ahí, los saraguatos miraban atentos y también los pudimos observar, con sus rostros negros y ojos brillantes, aunque no escuchamos su característico “aullido” al que deben su nombre. Los monos araña son rápidos y difíciles de observar: cuando te topas con ellos mueven y te arrojan ramas para ahuyentarte. Los aulladores son menos veloces pero puede disgustarles la presencia de extraños y en ocasiones lentamente se acomodan en las ramas sobre los incautos observadores para lanzar orines y excremento, por lo que hay que andarse con cuidado para no recibir algún baño inesperado. Ya de salida, en el suelo pudimos ver una araña lobo; estas arañas pueden vivir cerca de 20 años. Corrimos con suerte en el primer recorrido de senderismo, ustedes saben: al observar fauna en estos sitios 50% es paciencia y 50% suerte. Satisfechos y emocionados regresamos al campamento para comer y posteriormente pasar la tarde en la zona arqueológica de Calakmul. La zona arqueológica de Calakmul se localiza a unos 50 km de la carretera Escárcega-Chetumal. Es una pequeña carretera donde debes tener cuidado ya que en algunos tramos se angosta por la excesiva vegetación que crece a sus costados. Recuerda que estás entrando a una Reserva de la Biosfera, por lo que debes conducir a una velocidad moderada ya que frecuentemente alguna fauna de la reserva puede cruzar la carretera. Nuestros guías comentaron que incluso se ha visto cruzar a grandes felinos como el jaguar. Entramos a la zona arqueológica a eso de las 4 de la tarde. Para llegar al área central de la antigua ciudad de Calakmul hay que recorrer a pie una vereda. Si bien la entrada a la zona y parte de esta vereda fueron diseñadas para integrarse visualmente a la selva y se ven “actuales”, todo cambia cuando empiezas a adentrarte. La zona está en constante investigación arqueológica y aunque hay áreas todavía cubiertas por vegetación y en exploración, gran parte de la zona está restaurada y, afortunadamente, con un equilibrio llamémosle “ecoarqueológico”; en pocas palabras, estar en la zona arqueológica de Calakmul es una experiencia única. Como ya comentamos, la Reserva no tiene divisiones físicas y la zona arqueológica no es la excepción. Dependiendo de la hora en que la visites podrás ver gran cantidad de fauna. Nosotros pudimos ver en la plaza central a un jabalí de labios blancos, que por cierto andaba algo enojado ya que emitía unos peculiares sonidos con sus dientes. Si te topas con alguno de estos animales procura guardar distancia y por ningún motivo molestarlos, ya que andan en manada, no son muy amigables y pueden hacerte correr un rato. Los custodios de la zona arqueológica nos comentaron que aquí también han llegado a ver jaguares deambulando por la antigua ciudad. ![]() En la guía de bolsillo que llevábamos, y que no debe faltarte cuando visitas zonas arqueológicas, nos enteramos que Calakmul significa “dos montículos adyacentes“, que el nombre original de la ciudad era Oxte´tun (tres pierdas) y que se cree que este lugar era la capital del antiguo reino de Kaan o Ka´an “serpiente” y origen del glifo “cabeza de serpiente”, tan recurrido en las estelas mayas. El reino “cabeza de serpiente” al parecer estaba conformado por una serie de alianzas entre diferentes ciudades, de las cuales Calakmul era el centro de poder. Tuvimos la fortuna de encontrar al antropólogo Ramón Carrasco, responsable desde 1993 de las investigaciones en Calakmul, quien nos platicó que la zona fue descubierta hacia 1931, por un biólogo norteamericano que estaba trabajando en esta área para una compañía chiclera. A él le interesaba la arqueología, le informaron que había un sitio con muchos monumentos y entró a Calakmul. Posteriormente, informa de este sitio a arqueólogos y es así como inicia su proceso de investigación. En 1980 se inicia un reconocimiento del área para definir el tamaño del sitio, definiendo la extensión entre 25 y 30 km2de asentamientos o montículos. En 1993 se incluye a Calakmul como parte de los Proyectos Especiales de Arqueología y desde entonces a la fecha la investigación y rescate de estructuras ha sido continua. El proyecto de investigación y rescate arqueológico de Calakmul busca no impactar el ecosistema, conservando la vegetación y sólo retirando aquella que ponga en peligro las estructuras. Este concepto y con estas dimensiones es único en México y tal vez en el mundo. Los primeros asentamientos en Calakmul datan entre 900 y 800 A.C., pero no es sino hasta el 400 A.C. cuando se empiezan a definir las estructuras arquitectónicas y a partir de ese momento comienza a crecer Calakmul hasta su decadencia, que se calcula fue hacia el año 1000 D.C. Un evento importante para Calakmul se da alrededor del año 520 D.C. donde, a través de alianzas, Calakmul logra derrotar a Tikal, poderosa ciudad ubicada en la ahora Guatemala que, junto con Calakmul, competían por la hegemonía de la región. Hay que recordar que Calakmul y Tikal son considerados, en las investigaciones, como los dos grandes sitios del área maya (Tikal se encuentra a 100 km de Calakmul). Tras la derrota, Tikal no quedó bajo dominio de Calakmul pero durante unos 130 a 150 años Tikal desaparece, políticamente hablando, reflejo de ello es que en este lapso no se levanta ningún monumento en esa ciudad. Para el año 695 D.C., Tikal había recuperado prestigio y poderío, surge un conflicto y Tikal derrota a Calakmul. A partir de este hecho Tikal va a dominar el área central y Calakmul va a empezar una relación más estrecha con los sitios del área norte. La región de Calakmul para el año 650 D.C. se convierte en una importante ruta de comercio entre el Golfo y el Caribe, situación que aprovecha Calakmul al igual que otras ciudades cercanas como Rio Bec. En Calakmul el gobierno se daba a través de linajes y la mujer jugaba un papel muy importante ya que el acceso al trono se daba por vía materna. Varios señores de Calakmul han sido identificados mediante las estelas, no sólo en Calakmul sino en varios puntos del mundo maya. Uno de los más notables, no sólo por su mención en las estelas sino por el hallazgo de su tumba real es Yuknom Yich’ak K‘ ak’, conocido como Garra de Fuego o Garra de Jaguar. Él gobernaba durante la derrota que sufrió Calakmul a manos de Tikal; su tumba (núm. 4) se localizó en la estructura II. Si pasas por la ciudad de Campeche, visita el fuerte de San Miguel (Museo de la Cultura Maya), donde encontrarás a Garra de Jaguar en su bulto mortuorio así como su máscara de jade. Después de esta charla que se llevó a cabo recorriendo parte de la zona arqueológica, nos apresuramos a subir a la estructura II, la más alta de Calakmul. Al subir te acompaña el canto de las aves. En cada descanso puedes ver tucanes, tucanetas y, con algo de atención, ver monos araña; pudimos al fin escuchar el aullido de los monos saraguatos. Llegamos a la cima; desde ahí se domina toda la Reserva de la Biosfera. En un día claro se puede ver en el horizonte, hacia el sur, un gran basamento que es un mirador prehispánico, ya en territorio guatemalteco. Se trata del complejo “Danta” en la ciudad prehispánica del Mirador, a unos 35 km de distancia. Hacia donde voltees verás un verdadero océano verde. No debes perderte un atardecer desde aquí; ves cómo la selva comienza poco a poco a dormir. El verde intenso se tiñe en tonalidades doradas y rojizas. Es importante que lleves tu cámara y unos binoculares porque desde esta altura puedes ver a las familias de monos saraguatos que comienzan a acomodarse para dormir sobre las copas de los árboles. El disco solar poco a poco comienza a descender y a crecer en tamaño. Si viste la película del Rey León te digo que ver el atardecer desde lo alto en Calakmul no tiene comparación, es algo que sólo viéndolo podrás entender ese sentimiento de emoción que te invade hasta el instante en que se pierde el sol en la selva. La luz poco a poco fue desapareciendo y tocó el turno a un cielo saturado de estrellas. Ya de salida de la zona arqueológica y acompañados por un sinnúmero de luciérnagas, echamos un vistazo a unas estelas. Con la luz de una linterna pudimos apreciar mejor el detalle, ya que fueron esculpidas en piedra caliza suave y frágil, por lo que después de siglos se han erosionado bastante y la mayoría de sus inscripciones se ven poco o se han borrado. Ahora nos dábamos cuenta el porqué esta ciudad maya fue declarada en el año 2002 por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad. De regreso al campamento nos topamos con muchos murciélagos y gran cantidad de tarántulas y tlacuaches que cruzan la angosta carretera que lleva a Calakmul. Todos íbamos muy atentos por si corríamos con suerte y lográbamos encontrar algún felino y, porque no, hasta un jaguar. Esa noche no hubo suerte, no vimos felinos. Cenamos y platicamos un rato de las leyendas de la zona. Nuestros guías nos platicaron de los alushes, a los que algunos describen como seres mágicos y físicamente parecidos a niños desnudos. Estos seres son temidos porque, según los habitantes de la región, se llevan con engaños a la gente y la pierden en la selva y en ocasiones la regresan. A otras personas no las dejan dormir y las molestan con risas o con pequeñas pedradas. Después de un rato de plática y esperando no ser molestados por los alushes, caímos rendidos a dormir. ![]() Al día siguiente muy temprano salimos a realizar un recorrido de senderismo para observar aves y posteriormente visitar otros sitios arqueológicos cercanos. Visitamos Rio Bec (el camino es bueno sólo en tiempo de secas), Xpuhil, Chicanná, Becán, Hormiguero, para finalmente visitar un sitio poco conocido: Nadzcaan. Para llegar ahí hay que tomar una brecha de aproximadamente 17 kilómetros. No está dentro de la Reserva de la Biosfera de Calakmul pero sí dentro de una zona de densa selva. A esta región se le ha dado el nombre de Balamkú y está en proyecto de decretarse reserva federal. En el camino a Nadzcaan hubo que abrirnos camino a través de árboles caídos y de densa vegetación, pero la travesía valió la pena. Nos tocó un poco de lluvia lo que permitió escuchar el impresionante aullido o más bien sonaba como “rugido” de varios monos saraguatos. Dicen que los saraguatos aúllan cuando presienten la lluvia. Uno tras otro dejaban sentir la fuerza de sus pulmones en la selva. Un sonido verdaderamente impresionante que enmarcaba la caminata en la zona arqueológica de Nadzcaan. Algunos de estos sitios han sido poco estudiados, lo que tal vez hace que la visita sea más emocionante. Terminamos el recorrido al antiguo reino de Ka´an, al de “cabeza de serpiente”, con la visita a la cueva de los murciélagos, donde, en una boca de más de 20 m, alrededor de las 6 de la tarde millones de murciélagos salen a gran velocidad volando en círculos para después volar en forma de ríos sobre la selva y alimentarse durante la noche. Descansamos en el hotel Ecoarqueológico Chicanná para, temprano al día siguiente, emprender nuestro regreso. RECORRIENDO CALAKMUL La camioneta: Ford Explorer 2004. Ford Explorer es uno de los vehículos “todoterreno” más poderosos de la línea Sin Límites. La formidable suspensión trasera independiente, su brújula e indicador de temperatura exterior así como el aire acondicionado manual o electrónico (sólo en Eddie Bauer) hacen de este vehículo una excelente opción para ciudad y campo. Ford Explorer cuenta con consola de piso con área de almacenamiento, 2 portavasos delanteros y dos traseros, portamonedas, portapañuelos desechables, portamapas bajo el descansabrazos y portaplumas. La consola delantera (en versión XLT y Eddie Bauer) viene con dos luces para mapas, portaanteojos y espacio para el control remoto de garage. El volante es de posiciones y para tu seguridad Ford Explorer cuenta con bolsas de aire del lado del conductor y pasajero así como frenos hidráulicos de disco en las cuatro ruedas con sistema antibloqueable (ABS). La versatilidad de los modelos Ford Explorer te permite escoger uno de acuerdo con tus necesidades, las hay con motor V-6 4.0 lts. o V-8 4.6 lts. También puedes elegir el tipo de tracción 4 x 2 o existe 4 x 4 en Eddie Bauer. Consulta más en: www.ford.com.mx ![]() QUIEN TE LLEVA? Servidores Turísticos de la Región de Xpujil y Calakmul S.C. te llevan a conocer todas las bellezas naturales del Sur del estado de Campeche y los campesinos que al mismo tiempo que viven de la selva están dedicados a conservar estas riquezas. Entre algunas actividades que puedes realizar: • Recorridos a pie por senderos de la selva. • Observación de aves multicolores. • Localización de huellas y rastros de animales. • Paseos de noche para oír y ver animales de hábitos nocturnos. • Visitas a vestigios mayas en zonas arqueológicas. Para informes y reservaciones comunícate al tel. 01 (983) 871 60 64 o por e-mail en ciitcalakmul@prodigy.net.mx o calakmul@finred.com.mx con Fernando o Leticia. DONDE HOSPEDARSE? Acampando en la Selva Servidores Turísticos de Calakmul te ofrece el servicio de acampar en medio de la selva o si lo prefieres podrás dormir en hotel de 2 a 4 estrellas o combinar campamento con hotel. Hotel Chicanná Ecovillage Resort Hotel ecológico situado en medio de la selva, rodeado de zonas arqueológicas, para informes y reservaciones comunícate a los teléfonos: 01 800 849 3996 lada sin costo, 5546 8356 o 59 en la Cd. de México e-mail: hotelmex@hotmail.com, km 144 de la carretera Escárcega- Chetumal. www.hotelesmexicanos.com.mx |
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