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![]() EL GRAN BLANCO
Expedición de observación de tiburón blanco a la Isla Guadalupe, México. Isla Guadalupe se encuentra a 144 millas náuticas (aprox. 260 kilómetros) al oeste de la costa de Baja California en el norte del Pacífico mexicano, entre Punta Eugenia y la frontera de México con Estados Unidos. Se trata de una gran isla prácticamente deshabitada –donde la marina mexicana tiene un destacamento permanente– de origen volcánico, de unos 35 kilómetros de largo: impresionante y maravillosa, especialmente desde el punto de vista geológico. Sus picos y salientes fre-cuentemente se cubren de neblina ya que alcanzan alturas hasta de 1,500 metros. La isla cuenta con acantilados gigantescos que le dan un carácter místico. Es interesante saber que Isla Guadalupe y Cozumel son los extremos longitudinales del territorio mexicano, una al noroeste y otra al sureste. Con esta comparación podemos imaginar lo diferentes que son entre sí. Varios pináculos y rocas submarinas rodean la isla, diversas cavernas y tubos de lava pueden verse a su alrededor, dando testimonio de su origen. El entorno marino de la Isla es espectacular debido a sus aguas azules que se encuentran habitadas principalmente por la foca Guadalupe (especie endémica), además de lobos marinos de California, elefantes marinos, delfines nariz de botella, abulones, grandes langostas, coloridos nudi-branquios, peces de arrecife y oceánicos, así como varias especies de tiburones. Durante el verano y el otoño el agua es muy clara y la visibilidad puede llegar hasta 30 metros; Guadalupe está bañada por corrientes oceánicas, lo cual propicia la presencia de animales pelágicos como ballenas piloto, atunes aleta amarilla y azul, tiburones punta blanca y, por supuesto, el tiburón blanco, entre otros. La claridad de las aguas que rodean Isla Guadalupe es muy buena por lo que este sitio se está convirtiendo en uno de los mejores lugares para observación de tiburón blanco. Mi primer viaje a Isla Guadalupe lo realicé a bordo del “Horizon” en el verano de 1999, regresando por segunda ocasión en noviembre de ese mismo año. En éste los reportes de avistamientos de grandes tiburones blancos fueron frecuentes. Durante los años 2000 y 2001 se realizaron, primero, viajes de exploración y, posteriormente, viajes con el uso de jaulas especiales. El año pasado hice dos viajes: uno en verano para hacer buceos “scuba” en general y el segundo en noviembre, cuando el gran tiburón blanco visita la Isla en busca de alimento. Esta es una recopilación a manera de reporte de las vivencias durante aquellos días de noviembre en que fuimos en busca del tiburón blanco de Isla Guadalupe. Abordaje del “Horizon” domingo 24 Hacia las 11:30 de la mañana abordamos el “Horizon” en el Puerto de San Diego, California. El “Horizon” es un magnífico barco liveaboard de 24 metros de eslora que está preparado y equipado para este tipo de expedición. La nave porta dos jaulas de tres y medio metros de largo por dos y medio de alto y uno de ancho que tienen capacidad para cuatro buzos. Siete eran los miembros de la tripulación más 13 personas que viajábamos para observar, fotografiar y filmar a los grandes tiburones blancos, además de otros cinco pasajeros dedicados a manejar la logística de jaulas, señuelos y carnada para atraer la atención de los escualos. Entre nosotros estaban Jeff Kurr y Caterina Genaro, fotógrafos y videofilmadores de Air Jaws, así como Paul Anes, especialista en la observación de tiburones, y Mark Conlin, fotógrafo profesional participante en importantes filmaciones subacuáticas IMAX. Zarpamos de la enorme bahía de San Diego y después de pasar por la punta Cabrillo enfilamos hacia el sur, pasando entre las islas mexicanas de los Coronados frente a Tijuana y posteriormente frente al puerto de Ensenada. Amanecer en altamar y arribo a Guadalupe lunes 25 Después de una noche con mucho movimiento amaneció cerca de las 6:00. El viento del noroeste, como es habitual, era fresco, al igual que las olas que en esta ocasión alcanzaban los tres metros y medio de altura. Nos detuvimos ocasionalmente para recoger las cañas de pescar cuyos anzuelos, al pasar por algunas manchas de Kelp (algas de gran tamaño), frecuentemente son mordidos por algunas especies abundantes en esta zona del Pacífico mexicano, como atunes albacore y colas amarillas (yellow tail). El trayecto a la isla se hizo en 22 horas, tiempo durante el cual se pudo pescar algunos atunes, mismos que nos comimos preparados en sashimi o a las brasas, que por cierto estuvieron riquísimos. También se aprovechó este tiempo para preparar el chum, el cual se utiliza para atraer a los tiburones y que consiste en una mezcla de aceite de pescado, sangre de res (previamente congelada), sardinas frescas y desechos de pescaderías (piel, grasa, brazos de calamar, etcétera), conocido como chum block. En el barco se llevan alrededor de 15 atunes grandes congelados, los cuales –durante el trayecto– se rebanan en rodajas grandes con una sierra eléctrica y se agujeran con un taladro para pasarles cuerdas de henequén y usarlos como carnada para los tiburones. Hacia las 14:00 horas arribamos finalmente a la punta norte de la isla, conocida como Roca Piloto. Inmediatamente comenzamos con la maniobra para introducir las jaulas al agua, así como el anclado por la proa del barco para realizar una inmersión de práctica a fin de ajustar equipo y cámaras, además de familiarizarse con los procedimientos. Las jaulas se sumergen hasta la parte alta amarradas al barco y se entra en ellas a través de una puerta ubicada en la parte superior. La temperatura del agua era de 15 °C y la visibilidad bastante buena, como siempre ocurre en la zona, ya que se trata de una isla oceánica con aguas circundantes muy profundas. Al caer el sol tuvimos que movernos para buscar un punto más seguro para pasar la noche, pues la intensidad de los vientos no cedía. Desde muy temprano un gran espectáculo martes 26 Antes del amanecer nos dirigimos de nuevo hacia el lugar indicado para observar a los tiburones. Hacia las 6:00 las jaulas ya se encontraban en el agua y los procedimientos para atraerlos estaban en marcha cuando se avistó el primer tiburón. Tuve la oportunidad de ser el primero en la jaula y de observar por primera vez al Gran Blanco de Guadalupe. Al verlos acercarse de frente, cautelosos, parecían grandes acorazados o pesados tanques de guerra. Durante el día efectuamos un total de cuatro inmersiones observando a nueve ejemplares distintos con un máximo de cinco a la vez. Por la noche nos retiramos de nuevo a un anclaje seguro debido al fuerte viento. ![]() Blancos y más blancos miércoles 27 Desde muy temprano llegamos al lugar de observación con la sorpresa de que el viento había cedido y el sol salía dejando atrás los días nublados. En cuanto se introdujeron las jaulas en el agua, arribaron nuevamente las estrellas protagonistas de este viaje, para permanecer y permitir ser observados por nosotros hasta el anochecer. Son animales majestuosos, cautelosos y relativamente tímidos. Fue impresionante contemplar su gran tamaño y, aunque parecían nadar tranquilamente, se movían a gran velocidad. En general los tiburones de esta zona son muy grandes y corpulentos, se cree que se debe a su tipo de alimentación (elefantes marinos, entre otras especies que aún están en investigación). Se dice que en esta región han llegado a ver tiburones de hasta seis metros e incluso en otras partes del mundo, como las islas Farallón frente a San Francisco, se tiene registro de especies con mayor tamaño. Pero es necesario aclarar que para determinar la dieta precisa del tiburón blanco todavía hay mucho trabajo por hacer. Pudimos observar algunas hembras de casi cinco metros y en ciertos mo-mentos tuvimos a la vista hasta cinco ejemplares, sumando un total de 12 tiburones diferentes durante la ex-pedición. Con intenciones de comer llegaban cautelosamente desde abajo del barco o bien acercándose por de-trás, pero siguiendo un patrón más o menos definido, nunca se alimentaron dos al mismo tiempo y en todo momento parecían mantener un espacio entre sí. En realidad hicieron poco caso de las jaulas y en ningún momento atacaron. Los menos afortunados en esta visita a la Isla Guadalupe fueron algunos pájaros que fueron devorados por los tiburones cuando se posaban en la superficie para comer los pedazos de comida que flotaban. Durante los viajes de verano hemos observado constantemente focas Guadalupe y leones marinos jugando y haciendo piruetas alrededor del barco. En esta ocasión, al único que vimos fue un lobo joven que estuvo siguiendo a un tiburón blanco mientras este husmeaba para comer frente a nosotros en la jaula. Por algunos minutos, este lobo se mantuvo a distancia de contacto jugando con la cola del tiburón. Acto interesante y arriesgado ya que podría haber sido un bocado suculento para el escualo. Por la noche permanecimos anclados en el mismo lugar ya que reinó la tranquilidad y el buen estado del tiempo por el resto de la expedición. Sin cansarse de observar jueves 28 Nuevamente estuvimos listos con cámaras y equipo desde el amanecer, al igual que los grandes blancos. No queríamos desperdiciar ni un minuto pues la magnificencia y elegancia de estos animales nos atraía a permanecer contemplándolos desde la jaula. Al igual que los demás días, se dieron momentos donde quisimos tener más ojos, ya que la actividad aumentaba: no era posible observarlos a todos pues salían desde el azul profundo en tan sólo un instante. El último turno fue de 120 minutos (los demás eran de 60) y algunos de nosotros, aunque convertidos literalmente en paletas heladas, seguíamos ahí maravillados (tal vez los tiburones eran los que nos observaban a nosotros). Hacia las 12 del día sacamos las jaulas del agua y empacamos para emprender el regreso. Regreso a San Diego viernes 29 Debido a una inusual corriente de popa y a un mar excep-cionalmente tranquilo nuestro barco navegó mucho más rápido que de costumbre. Una vez más pasamos entre los Coronados y arribamos al Puerto de San Diego hacia las 11:30 del día, con tres horas de anticipación respecto de lo planeado. En tierra pude reflexionar una vez más acerca de esta magnífica oportunidad de observar a los grandes blancos, su compor-tamiento y elegante diseño. La época para observar tiburón blanco coincide con la migración de ballena gris y jorobada a las costas mexicanas, por lo que los avistamientos desde el “Horizon” fueron frecuentes. Espero que todos podamos contribuir a conservar este rincón de México y su impresionante flora y fauna para que nuestros hijos y sus hijos puedan asombrarse como nosotros. Isla Guadalupe es un tesoro de nuestro país con un hábitat totalmente diferente. Creo que la mejor forma de promover la conservación y la conciencia ecológica de esta zona es conociéndola. La observación de los tiburones se llevó a cabo desde dos jaulas de aluminio que se colocaron en el agua, amarradas cerca de la popa. Las jaulas contaban con flotadores y puertas de acceso en la parte superior. Los turnos de buceo fueron de 60 minutos o más en grupos de tres o cuatro buzos por jaula; una hora es el tiempo mínimo para lograr observarlos cuando la actividad au-menta y se alimentan más constantemente. Sólo requerimos de un visor, no fueron necesarios tanques ya que respiramos desde reguladores conectados al sistema de cascadas abordo. El agua es relati-vamente fría por lo que utilizamos trajes completos de neopreno de 7 mm o mejor aún, trajes secos con ropa térmica adecuada. La técnica consistió en permanecer de pie dentro de las jaulas sumergidas para poder maniobrar rápidamente con el equipo de foto o video. Hubo que permanecer con flotabilidad negativa (hundidos) por lo que se usaron sistemas de lastre de tipo arnés con aprox. 20 a 22 k de plomo. Existen varios métodos para atraer al tiburón, entre los que se encuentran: a) arrojar constantemente el chum con un mortero neumático (chum gun) a unos diez metros de distancia, el cual es llevado por la corriente y los tiburones lo huelen a gran distancia; b) lanzar carnada en forma de rodajas de atún de 3 y 5 k cada una, principal atractivo para mantener a los tiburones cerca del barco una vez que aparecen; c) emitir sonidos bajo el agua –con micrófono sumergible– que asemejan a peces heridos; d) arrojar una foca hecha de alfombra y rellena de neopreno, proyectando una silueta que atrae a los escualos, la cual, por cierto, es destrozada y vuelta a coser varias veces. Todo esto se realiza de forma controlada y cuidadosa. El entorno marino de la Isla es espectacular debido a sus aguas azules que se encuentran habitadas principalmente por la foca Guadalupe ![]() Estudiando al tiburón blanco El tiburón blanco, cuyo nombre científico es Carcharodon carcharias, es una especie poco estudiada particularmente en nuestro país. Puede llegar a medir hasta seis metros y pesar poco más de dos toneladas. Se sabe poco acerca de sus poblaciones, rutas migratorias y ciclos reproductivos. Específicamente sobre las poblaciones en Isla Guadalupe es hasta ahora que se comienzan a realizar algunas observaciones de manera informal. Durante la expedición, Jessie Harper, de San Diego, se ocupó de la logística de las jaulas así como de atraer al tiburón. Durante la temporada de observación 2002, ella llevó el registro de los individuos observados y demás datos sobre su comportamiento. Dibujó las siluetas de los diferentes especímenes identificándolos por sexo y demás características morfológicas, como patrones de coloración en la piel (la mancha blanca en la parte inferior), forma de aletas y cola, cicatrices y señas particulares, entre otras. En algunos casos, se observaron marcas de identificación en individuos vistos anteriormente más al norte, en las islas Farallón frente a San Francisco. En esta temporada 2002 se pudieron observar 33 especímenes diferentes, de los cuales tres tenían marcas identificadoras (tags); al principio, la mayoría fueron grandes hembras. En nuestra expedición de noviembre fueron 12 los individuos observados, de los cuales la mitad eran hembras QUIEN TE LLEVA? • BUCEO TOTAL Tel.: 01(55) 5688 3736 eMail: infobt@buceototal.com.mx www.buceototal.com.mx • ABSOLUTE ADVENTURES SHARK DIVER eMail: staff@absouteadv.com www.sharkdiver.com • VALLARTECH Tel.: 01(322) 2090025/26 eMail: rcharce@prodigy.net.mx www.vallartech.com • SUMERGIBLES Y ACCESORIOS Tel.: 01(55) 5681 6201 eMail: palangi@mx.inter.net |
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