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![]() ESCALANDO EN CUEVAS
Cuando escalas en las paredes interiores de una cueva, donde los ángulos de inclinación son exageradamente pronunciados y te encuentras colgado de cabeza con manos y pies aferrados firmemente a la roca... la sangre llena tu cabeza y algunas veces hasta pierdes el sentido de la orientación, ya que no siempre avanzas de frente, quizá tengas que hacerlo de lado o incluso avanzar con los pies por delante. La imaginación juega un papel importante en resolver estos extraños movimientos, que para nosotros los seres bípedos y erguidos por naturaleza, representan todo un acertijo. Próximo a la ciudad de Taxco y aún más cercano a las conocidísimas grutas de Cacahuamilpa, se encuentra un nuevo destino para quienes buscan escalar en lugares cada vez más impresionantes y exóticos en un clima cálido y agradable: La región del Chonta, exuberante y selvática donde el recorrido del río subterráneo Chontalcoatlán es ya una práctica común desde hace muchos años, sólo que ahora escalar es el pretexto para la aventura. Escalar en el Chonta es una experiencia rica y variada ya que hay que atravesar bosques templados y montañosos a más de dos mil metros sobre el nivel del mar para ir bajando abruptamente a la atmósfera tropical de los estados de Morelos y Guerrero. La caminata de aproximación a la primer pared conocida como El Amate tiene de por sí una sorpresa guardada cuando al lado derecho, casi por llegar a El Amate, se escucha el rugido de la cueva Claraboya cuyo río generalmente corre caudaloso, la curiosidad generalmente gana y en la primera visita se convierte en un paseo obligatorio. Aquí se vislumbra lo que la escalada tiene preparada para el futuro, largos recorridos enteramente en desplome o incluso techo. La imaginación corre viendo tanto relieve y uno se pregunta hasta dónde puede llegar un ser humano asistido únicamente de una cuerda para efectos de caída accidental. Estas visiones del futuro ven la realidad una vez que te acercas a El Amate, puesto que no es cuestión de ciencia ficción sino que los ascensos por estas paredes son cosa del presente y los seguros ya fijos por los escaladores facilitan todo esto. La escalada en Chonta se caracteriza por recorridos largos en piedra caliza donde formaciones rocosas sumamente extrañas sirven de agarre para las manos y apoyo para los pies. Esta práctica o modalidad de la escalada es conocida como escalada deportiva y es sumamente segura si se practica debidamente. En la escalada deportiva se utilizan anclajes o seguros fijos con el fin de lograr un recorrido completo de varios metros sin valerse de la cuerda salvo que se produzca una caída o el agotamiento nos obligue a un descanso. Repetidos ensayos son a veces necesarios para lograr el objetivo de escalar libre de ayuda artificial para avanzar únicamente con partes de nuestro cuerpo como manos y pies por paredes, rampas o techos. ![]() Para entender un poco más sobre la evolución de la escalada conocida como deportiva, que hoy en día nos lleva a incursionarnos por terrenos que alguna vez parecieron imposibles, volvamos a la escalada clásica o tradicional en la que el objetivo era la cumbre de un pico o una montaña y los medios eran limitados a los conocimientos o experiencias de su época. La cuerda, que hoy en día se fabrica de nylon que le da mayor resistencia y elasticidad para absorber el choque de una caída, era en el pasado fabricada de manera artesanal a partir de fibras naturales como el henequén o de algunas otras plantas. Para evitar un final trágico, los escaladores se amarraban a la cintura y la cuerda pasaba por una argolla metálica con un clavo amartillado a la roca o bien eran utilizados nudos para ser empotrados dentro de alguna grieta. Esto con el tiempo fue desarrollando nuevas técnicas y materiales tanto en cuerdas como en anclajes, dígase clavo, tornillo o empotrador. Es así como la escalada pasa de ser clásica a deportiva, ya no estás subiendo una montaña o incluso una pared vertical en terreno alpino, estás escalando cual murciélago o araña luchando contra la fuerza de gravedad por el puro placer y diversión. Aun a pesar del largo recorrido de las vías o rutas, el sudor que ciega la vista y su inclinación o desplome, vale la pena el esfuerzo para tener una panorámica privilegiada del mundo visto desde arriba. Cercano a escalar una vía en la región del Chonta, cuyo recorrido es en gran parte techo, sería como trepar por un pasamanos como el de las áreas de juegos para niños. Sólo que los puntos de contacto son depósitos milenarios en su mayoría de carbonato de calcio, que alguna vez constituyeron la estructura exoesquelética de algún ser viviente marino, algo así como el caparazón de un cangrejo o una langosta. Estos depósitos calcáreos escurren por su peso y el del agua que se filtra, para luego volverse a solidificar creando así las formas más caprichosas y diversas. Las mismas formas de la roca son lo que más despierta nuestra curiosidad primaria de sentir el contacto con la roca y a la vez la lejanía del suelo, nuevamente sale la pregunta: ¿Hasta dónde puedo yo llegar? Y la respuesta está en nosotros mismos, quienes generalmente nos ponemos límites. Los seguros están ahí, sólo falta un poco de conocimiento, preparación y la paciente ayuda de un amigo que maneja la cuerda para nuestra seguridad. Los encargados y responsables de fijar los anclajes a la roca se rigen por el respeto a la naturaleza. La ética de equipamiento de las vías de escalada es una labor de expertos debido a que las formaciones o concretaciones son estudiadas para no ser destruidas. Además, no cualquiera cuenta con las habilidades y conocimientos para escalar por primera vez la ruta para ir colocando los puntos de seguridad que quedarán fijos. En primer lugar, se observa cuidadosamente lo que se conoce como “línea de debilidad” del techo o pared, por la que se pueda acceder a ella, buscando posibilidades para que pueda ser escalada en la modalidad deportiva o libre. Acto seguido se elige el material que se va a emplear tanto para fijar seguros, como para ir escalando con métodos artificiales tales como pequeños ganchos, empotradores mecánicos para fisuras y cordinos que ahorcan salientes o protuberancias de la roca. El escalador o equipador de la futura vía sube con ayuda de la cuerda y un compañero asegurador que se encarga de hacer el contrapeso ya sea para maniobras o frenar caídas. Los anclajes utilizados más comúnmente son tornillos expansores inoxidables de distintos diámetros conocidos como bolts, o en ocasión, debido a lo corrosivo de la humedad, una especie de varilla especialmente desarrollada para este propósito, la cual se fija a la roca por medio de resinas químicas de alta resistencia. Cabe mencionar que esto sólo lo pueden hacer expertos y que de ninguna manera puede ser llevado a cabo por cualquiera que no tenga los conocimientos y práctica necesarios. Equipar en este tipo de roca y bajo estas condiciones climáticas (humedad) es todo un arte y conlleva muchas responsabilidades de riesgo y ecología. No todos los sectores del Chonta, por ejemplo, son adecuados para esta actividad y cualquiera que deseé hacerlo se puede poner en contacto con el fondo de escalada FESP, organización no lucrativa formada por escaladores quienes invierten su tiempo y propios recursos en el correcto equipamiento y desarrollo de zonas de escalada como esta. Algunas organizaciones, negocios y particulares hacen donaciones de material o recursos para fomentar el desarrollo de la escalada deportiva y su práctica segura. Una vez listas las rutas, lo único que queda por hacer es disfrutarlas con amigos usando el equipo adecuado y con el debido respeto de conservación por las mismas y por el medio ambiente. Si te inicias en la escalada te recomiendo que recibas instrucción por parte de un experto y si quieres lograr lo mejor de tu experiencia en el próximo viaje de escalada, entrenes un poquito para llegar con una mejor preparación física. ![]() Algunos consejos: También hay gimnasios de escalada como el Escalódromo Carlos Carsolio en el D.F., el más grande de Latinoamérica, que con estructuras artificiales simulan la escalada en paredes de roca y cuentan con gran altura y grados de inclinación variados. Es quizá esta la mejor preparación técnica y física para luego salir a practicar los conocimientos técnicos y el acondicionamiento físico adquiridos. El Escalódromo además tiene instructores capacitados para enseñar hasta al más novato en el uso adecuado del equipo y las técnicas de progresión en libre. También en algunos parques dentro de zonas urbanas, como en Ciudad Universitaria, hay pequeñas paredes de roca, éstas nos sirven para aumentar un poco la fuerza en brazos, piernas y antebrazos, además de que vamos adquiriendo técnica para movernos en la roca no simulada. Correr es también muy buen entrenamiento ya que el rendimiento aeróbico es importante cuando escalas varios metros sin descansar. Cómo llegar: Tomando la autopista de cuota a Taxco es la opción más rápida y sencilla, aunque también hay una opción alternativa por la carretera libre México-Cuernavaca-Taxco. De ambas maneras hay que seguir las indicaciones para las grutas de Cacahuamilpa y una vez ahí seguir por la desviación hacia Taxco unos cinco kilómetros más o menos hasta la entrada a mano derecha cuyo letrero indica río Chonta. Este acceso principal atraviesa la propiedad privada del señor Bartolo Rosas Morales quien desde hace muchos años recibe a excursionistas y espeleólogos y les brinda seguridad y confianza durante su estancia. Dónde quedarte: El Señor Bartolo ha designado en su propiedad un área de estacionamiento y acampada para visitantes al Chonta por una cuota preestablecida razonable. Ahí mismo sirven comida casera para quienes no vayan preparados. Otra opción es acampar en las zonas de escalada al pie de las mismas vías pero en algunos sectores los insectos en este clima cálido pueden ser un problema sobre todo si no se cuenta con una tienda de campaña. ![]() La mejor época: El invierno y la temporada seca son las mejores épocas para escalar en la región del Chonta aunque lo inclinado de las paredes sirve como refugio de la lluvia y se puede escalar durante todo el año. Además se crea una especie de microclima dentro de las cuevas donde temperaturas de hasta 17 y 20 grados centígrados son lo ideal para esta hiperactividad que es la escalada deportiva. |
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