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Número 9


  
          



VOLCÁN CHICNAUHTÉCATL

En el cráter del Nevado de Toluca yace la historia de una de las más violentas erupciones que se hayan registrado en México.

Cerca de la Ciudad de Toluca, en el Estado de México, se localiza el Parque Nacional del Nevado de Toluca. A este volcán se le conoce también como “Xinantécatl”, voz náhuatl que significa “Hombre desnudo”, aunque el nombre más adecuado es el de “Chicnauhtécatl”, que significa “Nueve Cerros”.
Visitar el lugar es muy fácil: primero se debe llegar a la ciudad de Toluca, luego tomar la carretera núm. 134 rumbo a Temascaltepec, en el entronque con la carretera núm. 10 tomar a la izquierda rumbo a Sultepec y unos dos kilómetros después del poblado de Raíces, dar vuelta a la izquierda para tomar el camino de terracería que pasa a través del parque de los Venados. Varios kilómetros adelante se llega al cráter del Nevado de Toluca.
Pero ¿qué hace tan especial a este sitio?, en primer lugar su ubicación, ya que es uno de los pocos volcanes en el mundo al que puedes llegar hasta su cráter en vehículo. Además, ahí puedes realizar una variada gama de actividades, desde recorridos de alta montaña, campamentos y buceo de altura, así como bicicleta de montaña.



Al entrar a la terracería que conduce al parque el bosque empieza a rodearte, teniendo como marco la inmensa montaña que en ocasiones, de diciembre a marzo, está completamente blanca, aunque el resto del año no pierde su magnificencia, ya que un volcán —con nieve o sin ella— sigue siendo un volcán. Las comunidades aledañas cobran una pequeña cuota por entrar al parque; sigues subiendo y te topas con el primer albergue. La mayor parte del año los cielos son de un azul intenso. Poco a poco el poder del volcán empieza a notarse en el terreno, las rocas, la arena y la ceniza dan la sensación de estar llegando a otro planeta.
Al llegar al tercer albergue el terreno se torna más agresivo. Una pequeña vereda da acceso al cráter, pero cruzarla te deja impactado porque es una zona de bloques de roca que se han venido deslizando de los remanentes de los antiguos domos; de un lado del camino, la ladera llena de rocas y del otro, un pequeño acantilado: aunque no lo parece, esta zona es segura. Avanzando hacia el interior del cráter, guarda silencio por un momento y podrás sentir una paz y tranquilidad muy especiales, que contrastan radicalmente con aquel tiempo en que grandes explosiones y gases formaban la atmósfera del sitio.
Siguiendo el recorrido hasta el centro del lago de la Luna, espejo de agua que refleja las grandes paredes de lo que queda del cono volcánico, junto verás una especie de cerrito que se le conoce como el Ombligo, ni más ni menos que el domo de lava de las últimas erupciones. Finalmente llegas al centro, donde se encuentra el lago del Sol. El frío aquí cala, pero la magnificencia del sitio lo hace soportable. La época en que está nevado atrae a muchos visitantes, por lo que el acceso es más lento y se debe hacer con cuidado.
Sin duda, el Parque Nacional del Nevado de Toluca es una magnífica opción para un recorrido ecoturístico con la familia
y un sitio bastante accesible para empezar a adentrarse en el deporte del montañismo.



Geología
En la actualidad supera los 4,680 metros sobre el nivel del mar (MSNM) y es la cuarta montaña más elevada de México. Es un estratovolcán compuesto de rocas andesíticas1 y dacíticas,2 el cual se formó en dos etapas de actividad; la primera comenzó hace cerca de 1.5 millones de años con la emisión de lavas andesíticas que edificaron al volcán primitivo. La segunda inició hace aproximadamente 100 mil años y se caracterizó por la formación de domos de lava y su destrucción explosiva.
La historia eruptiva de este volcán incluye varios eventos, los más significativos ocurrieron hace 38 mil, 24 mil y 11,600 años, respectivamente. La erupción pliniana,3 que ocurrió hace 24 mil años, es la que produjo el gran cráter que vemos hoy día; antes de ésta, se cree que el volcán alcanzó a tener una altura de más de 5 mil metros de altitud.
Una de las erupciones más importantes del volcán ocurrió, según cálculos de diferentes vulcanólogos, hace 10,500 u 11,600 años. Este evento formó una columna compuesta por ceniza y gases, los vientos desplazaron este material en dirección de lo que hoy son las ciudades de Toluca y el D.F., provocando una lluvia de pómez y ceniza. Algunas partes de la columna de humo cayeron alrededor del cráter formando nubes ardientes, conocidas como flujos piroclásticos (compuestos por piedra pómez, rocas, cenizas y gases calientes). Estos flujos viajan a gran velocidad y altas temperaturas sobre la superficie del terreno, quemando todo a su paso y rellenando las barrancas principales. Durante la erupción e incluso años después, el material suelto que rellenó las barrancas fue movilizado por lluvias, produciendo avenidas de lodo (lahares) que inundaron las cuencas circundantes.
El cráter actual mide entre 1 y 1.5 km de diámetro, alargado de este a oeste, abierto hacia el oriente. Es ovalado y está anidado encima de otros dos grandes cráteres más antiguos.
En el fondo hay dos lagos de aguas muy frías que están entre los de mayor altitud en el mundo y son relativamente pequeños; se formaron como producto de la fusión de antiguos casquetes de hielo hoy desaparecidos. El lago del Sol (4,220 MSNM) es mucho más grande que el contiguo lago de la Luna (4,216 MSNM) y ambos están divididos por un domo de lavas dacíticas llamado el Ombligo. Estos cuerpos lacustres fueron objetos de culto prehispánico, como lo evidencian las ofrendas de copal y cánulas de rayo, pruebas de rituales efectuados en honor a los dioses del agua.
Pese a que en la actualidad no posee glaciares o hielos persistentes en movimiento, durante el invierno las partes altas se cubren de nieve estacional. En el pasado, grandes masas de hielo ocuparon sus laderas y todavía puede observarse actividad periglacial (fenómenos físicos de las zonas de clima frío situados en las márgenes de los glaciares pasados).
Investigaciones realizadas en los últimos años encontraron que el Nevado de Toluca ha sufrido varios derrumbes del edificio volcánico cuyos efectos llegaron hasta 45 km más allá del volcán.
Aun cuando su última erupción documentada ocurrió hace 11,600 años, el Nevado de Toluca se considera un volcán activo y el conocimiento de sus erupciones explosivas es fundamental para saber de peligros futuros.



Flora y fauna
Aunque es Parque Nacional desde 1936, en realidad la montaña no ha sido protegida suficientemente. Como muestra, sus bosques de pino y oyamel se muestran reducidos por la tala inmoderada y por asentamientos irregulares a gran altitud, como el poblado de Raíces (3,500 MSNM)
y cuyo impacto es notable en la zona. Sus habitantes se aferran a vivir en un clima hostil a base de sembrar papa y avena entre los pocos árboles de Pinus hartwegii que se mantienen en pie.
Como resultado de sus actividades agrícolas y ganaderas, el bosque ha sido diezmado tremendamente junto con la fauna silvestre. Todavía hace poco más de 100 años, se encontraron trampas de agujero para lobos (Canis lupus baileyi), que estuvieron en uso hasta 1880. También el zacatuche (Romerolagus diazi) alguna vez existió ahí, sin embargo la degradación de su hábitat provocó su desaparición.
Entre los mamíferos silvestres que habitan ahí, destacan el lince (Lynx rufus), los coyotes (Canis latrans) y venados cola blanca (Odocoileus virginianus); también hay roedores, murciélagos y musarañas.
Respecto a las aves que habitan los zacatonales subalpinos (por abajo de los 3,900 MSNM), se encuentran principalmente el pradero gorjeador o pradero tortilla-con-chile (Sturnella magna) y el zorzal pechicanelo o primavera (Turdus migratorius).
Una de las aves endémicas del país que se encuentra en los bosques de pino y oyamel es el chipe rojo o mejillas de plata (Ergaticus ruber), que es muy fácil de observar. Otras especies que se pueden avistar, por arriba de los 4 mil MSNM, son: el gorrión cachetiobscuro (Oriturus superciliosus), exclusivo de las zonas altas de México, el halcón chitero o cernícalo (Falco sparverius), el junco ojos de fuego (Junco phaeonotus), el azulejo (Sialia sialis) y cuervos (Corvus corax).



Conservación
El área del Nevado de Toluca se considera una región prioritaria para la conservación de la flora y fauna silvestres, debido a la diversidad de ecosistemas y su gradiente altitudinal. Predomina como tipo de vegetación los bosques de pino, oyamel y la pradera de alta montaña. También cuenta con fragmentos aislados de bosque mesófilo de montaña desperdigados en las pendientes meridionales de menor altitud, las cuales reciben la influencia del clima tropical de la Depresión del Balsas adyacente.
Los lagos del cráter del Chicnautécatl son considerados región hidrológica prioritaria de México, la cual presenta amenazas y alteraciones por la introducción de especies exóticas, como la trucha arcoiris (Oncorhynchus mykiss), como atractivo para pesca y turismo. En relación con dicha trucha, se necesita definir su impacto en la comunidad de microorganismos (fitoplancton y dinoflagelados) que existe en los lagos.
De los arroyos que bajan de este volcán nace el río Lerma y provee de agua al río Temascaltepec. Una porción importante de las aguas del sistema Lerma se ha canalizado para abastecer a los sedientos habitantes de las ciudades de Toluca y México. Así que, si vives en alguna de estas dos metrópolis, cuando bebas agua es probable que provenga de este gran volcán.


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