![]() |
![]() |
|
![]() DESDE LO ALTO EN PARAPENTE O PARAMOTOR Con paramotor o parapente olvidarás la selva de asfalto solución motorizada Pese a toda la magia que rodea la práctica del vuelo en parapente, éste tiene un pequeño inconveniente: necesitas de cerros, montañas y viento para planear. Como respuesta a esto, a partir de 1989, surgieron los primeros paramotores. Una pequeña modificación hizo la diferencia: un propulsor de despegue, que funciona como un ventilador y le da el empuje necesario al parapente para elevarse. La manera en que el paramotor funciona es la siguiente: se instala la vela en el piso, el piloto se asegura en el arnés que está fijo al paramotor y enciende el motor; enton-ces jala algunas de las líneas que sostienen la vela de manera tal que el parapente se llene de aire y se coloque en posición vertical al piloto. Después se acelera el motor a fondo y el piloto corre unos diez metros para elevarse. El vuelo puede durar entre hora y media y dos horas y media. Cabe mencionar que el motor puede estar encendido durante todo el paseo, sin embargo se puede apagar en caso de que el piloto encuentre una corriente ascendente que le permita subir o mantenerse a la misma altura. el parapente Desde que el hombre es hombre, sueña con volar como ave. En este sentido, lo que más se parece a elevarse como un pájaro no serían los pesados y ultraveloces aviones, que nos llevan guardaditos en su cuerpo de metal, sino aquellos artilugios que nos permiten suspendernos y experimentar lo que se siente, aunque sea por un momento, que sólo haya aire alrededor. El parapente, que significa “paracaídas de pendientes”, es un planeador diseñado para comenzar su “vuelo” desde laderas o montañas; aunque también se le puede jalar por un torno (exactamente como si fuera un papalote). La historia de este emocionante y riesgoso deporte inició con los años ochenta, cuando un grupo de expertos paracaidistas franceses decidieron intentar los primeros “vuelos” en paracaídas desde los Alpes. Los “navegantes” comenzaban el viaje con el paracaídas ya abierto y corrían contra el viento para inflarlo. Por supuesto, la posibilidad de planear y sortear los obstáculos era mínima con un paracaídas convencional, por lo que accidentes y aterrizajes “forzosos” no se hicieron esperar. Pero esta situación no duró mucho. Se comenzaron a hacer pequeñas modificaciones en los paracaídas, con las que se lograron importantes mejoras, marcando con ello el inicio del deporte como tal. Ya en 1986 aparecía Maxi, el primer parapente comercial en serie. Desde entonces, los avances en la capacidad de planeo han sido sustanciosos. Actualmente, los parapentes en el mercado logran un planeo de ocho a uno en modelos comunes y de nueve a uno en modelos de competición. Esto quiere decir que, a la hora de planear, por cada nueve metros de avance horizontal, el parapente pierde sólo un metro de altura. En otras palabras, si uno se avienta desde un cerro con 100 metros de altura, el aterrizaje será a 900 metros de distancia. Para que te des una idea de lo que se puede hacer en este deporte: se han logrado alturas mayores a los 6 mil metros y la distancia récord en parapente, hecha hace unos meses, es de 420 kilómetros. ![]() ¿Quién te lleva? No importa en qué lugar de la República Mexicana te encuentres, en la mayoría de los estados se realiza esta actividad. Si te interesa aprender a volar de una forma profesional y seria o quieres conocer nuevos lugares de vuelo Cazadores del Viento cuenta con una escuela profesional con instructores especializados que te orientarán sobre este fabuloso deporte. Informes T. 01 (55) 5211 7158 (Cd. de México) www.parapente.com.mx marcocazadores@prodigy.net.mx |
|