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El Regreso del Cóndor a la Baja California
El ave más grande de Norteamérica y que se creía llevaba el espíritu de los nativos de América hacia el mundo de los muertos vuelve a extender sus enormes alas, de casi 3 metros, sobre los bosques de coníferas y praderas llenas de flores de Baja California. El cóndor de California (Gymnogyps californianus), ave voladora de mayor talla en Norteamérica, con una envergadura de hasta 3 metros, habitó hasta 1937 en la Sierra de San Pedro Mártir en Baja California, México, año en que se reportó el último avistamiento. Desde entonces se le consideró extirpada del territorio nacional y se le incluye como una especie “probablemente extinta en el medio silvestre”. Históricamente, su distribución abarcaba la costa del Pacífico en Norteamérica, desde el suroeste de la Columbia Británica en Canadá hasta el norte de México, y a lo largo del sur de Estados Unidos. Sin embargo, durante la primera mitad del siglo XX la población de cóndores de California disminuyó drásticamente, llegando en 1988 al mínimo registrado con tan sólo 27 ejemplares, lo que colocó a la especie en riesgo inminente de extinción y dio lugar al desarrollo de un proyecto para su recuperación. Este proyecto inició en EU donde se consideró la reproducción en cautiverio y la posterior reintroducción de ejemplares al medio silvestre bajo estrictas medidas de protección. Este esfuerzo considera la recuperación de la especie en su ámbito de distribución histórico, el cual incluye la porción norte de Baja California, México. El proyecto de recuperación del cóndor de California en México es tanto de carácter federal como binacional entre México y EU. Ha sido puesto en marcha por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) a través del Instituto Nacional de Ecología (INE), donde participan distintas instancias de dicha Secretaría, instituciones académicas y de gobierno del estado de Baja California, el Comité Técnico Consultivo para la Recuperación del Cóndor de California en México y Organizaciones No Gubernamentales, así como el California Condor Recovery Team (CCRT), los zoológicos de Los Ángeles y de San Diego de Estados Unidos. El proyecto inicia en Estados Unidos A principios del siglo XX, el cóndor sólo habitaba en las montañas del sur de California y norte de Baja California. El ave que se creía llevaba el espíritu de los nativos de América hacia el mundo de los muertos había desaparecido, tal vez para siempre, de las tierras de California. Entre los años de 1930 y 1940 se llevaron a cabo los primeros estudios y filmaciones del cóndor de California, al tiempo que la opinión pública en EU comenzó a prestar atención al problema de la extinción de especies. El principal factor que originó la disminución en la población del cóndor fue, sin duda, la alteración de su hábitat debido a la sobrepoblación humana y la industrialización (cambio de uso de suelo para la agricultura, ganadería, industria, ciudades, urbanización, etc.). A pesar que desde los cuarenta y cincuenta, y con mayor énfasis en los setenta, el gobierno de Estados Unidos instrumentó planes de recuperación del cóndor de California, no dieron los resultados esperados porque los factores que afectaban a las poblaciones no sólo se mantenían sino se incrementaban en términos de modificación del hábitat; entonces, entre 1984 y 1988 la población de cóndores de California estaba al borde de la extinción. A finales de los setenta y principios de los ochenta, y teniendo como base la reproducción en cautiverio del cóndor de los Andes realizada en el zoológico de San Diego, se inician los esfuerzos para tratar de preservar la especie. Un detonador importante para el proyecto fue el hallazgo, en 1981, de que el cóndor frecuentemente reemplaza un huevo si lo pierde al principio de la temporada de reproducción. Dicho descubrimiento fue determinante para que el California Fish and Game Commission y el US Fish and Wildlife Service, organismos federales de conservación ambiental en EU, dieran autorización al Condor Research Center para que provocara una “pérdida” deliberada de huevos, con el fin de promover en todas las parejas el reemplazo. Este experimento se realizaría en el medio silvestre. El propósito era lograr la colecta de huevos con el fin de establecer una población cautiva y el aumento de la tasa de reproducción. En 1982 fue posible inducir a las parejas cautivas a poner un huevo anualmente, y no cada dos años, como sucede en el medio silvestre. Entonces, se inducía la puesta anual y múltiple, lo que resultaba en un aumento considerable de la tasa de reproducción. Ese año se realizó un censo con equipo de telefoto y se determinó que había 21 aves en vida silvestre. En 1983 este número descendió a 19 y en 1984 sólo había 15. Fueron capturados algunos cóndores para colocarles aparatos de radiotelemetría y poder seguir sus movimientos, se descubrieron otros sitios de anidación y se conoció que los cóndores podían desplazarse una distancia de hasta 160 km por día. Los siguientes años se caracterizaron por los intensos trabajos para lograr la reproducción en cautiverio. En 1983 se obtuvo el primer nacimiento en cautiverio en el zoológico de San Diego. Entre 1983 y 1986 fueron incubados artificialmente 16 huevos, de éstos nacieron y sobrevivieron 13 jóvenes cóndores, el doble de lo esperado en vida silvestre. En 1985 la población silvestre era de nueve aves. Las agencias gubernamentales federal y estatal tomaron una decisión que resultó controvertida: capturar a todos los cóndores silvestres que aún existían para incorporarlos al programa de reproducción en cautiverio. El 19 de abril de 1987 fue capturado el último. Liberación con fines de reintroducción El número de cóndores nacidos en cautiverio aumentó rápidamente, en 1987 se tenían 27 y en 1991 ya había 52, suficientes como para iniciar la liberación y devolver cóndores al medio silvestre. Con el fin de probar sitios para la reintroducción del cóndor de California, se liberaron hembras de cóndor andino; especie que tiene una dieta y un despliegue de movimientos similares al cóndor de California. El desempeño del cóndor andino era un indicador del progreso que tendría el cóndor de California. Los cóndores liberados debían tener la habilidad de alimentarse exclusivamente de carroña, aunque es posible que en las áreas protegidas se les pudiera proporcionar parte del alimento. Poco a poco se fueron realizando liberaciones del cóndor; sin embargo, no todas fueron exitosas, algunos cóndores murieron y otros fueron recapturados por decaimiento en su estado físico debido a que no podían alimentarse por sí mismos. Fue necesario establecer un programa de entrenamiento para los cóndores candidatos a ser liberados. Para 1997 existían ya 118 ejemplares y actualmente la población total del cóndor de California en América del Norte es de 247, de los cuales 100 están en libertad. La Sierra de San Pedro Mártir: hábitat ideal para el cóndor de California La Sierra de San Pedro Mártir es la masa montañosa más elevada del norte de la península de Baja California. Se encuentra entre los 30°25’ y 31°20’ latitud N. Presenta elevaciones de 1,800 a 2,900 MSNM. Tiene una superficie de 342,801.30 ha, de las cuales 63,000 constituyen el Parque Nacional, decretado como área natural protegida en 1947. Se localiza a 150 km al sureste de la ciudad de Ensenada y a 200 km al sur de Mexicali. La baja densidad de población humana y de visitantes, así como las características geológicas y biológicas, hacen de la Sierra de San Pedro Mártir lugar propicio para la liberación del cóndor, donde existen condiciones para percha, anidación, alimentación y, por lo tanto, para el establecimiento de una población permanente. Una de las probables causas de la extirpación de la población de cóndor en México fue el envenenamiento por plomo al ingerir animales muertos por cacería; sin embargo, en el proyecto Estudios ambientales para la reintroducción del cóndor de California a la Sierra de San Pedro Mártir, Baja California, México, realizado por el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) y financiado por el INE (en 2001), se encontró que el nivel de plomo en el área es muy bajo, por lo que no representa un problema para las aves. Por experiencias de liberaciones previas en Estados Unidos, se sabe que una de las principales amenazas que afecta el éxito de las reintroducciones ha sido los accidentes con cables y torres de alta tensión, prácticamente inexistentes en la Sierra de San Pedro Mártir. Tras una búsqueda exhaustiva dentro del Parque Nacional realizada por personal de la Dirección del Parque, del CICESE, del INE y del California Condor Recovery Team, se definió el sitio óptimo para la construcción de un aviario donde permanecerían los cóndores desde su llegada a la Sierra hasta su liberación. Este se localiza en la región noroeste del Parque en un risco con ladera al noroeste, de aproximadamente cinco kilómetros de largo y altitudes de alrededor de 2,100 MSNM. Es un sitio aislado y cercano a precipicios grandes, lo que representa un beneficio para las aves recién liberadas y al mismo tiempo adecuado para darles seguimiento y auxilio en caso de ser necesario. El estatus de protección legal que el Parque Nacional ofrece como Área Natural Protegida favorece, además, el desarrollo del programa de seguimiento y manejo del cóndor de California. El regreso del gigante a México Existen reportes de cóndores vistos en Baja California entre 1879 y 1937 en el área de la Misión de San Fernando, cerca de la frontera con Estados Unidos, los cuales sugieren que la especie habitaba la porción norte del estado. El último reporte fidedigno del cóndor de California visto en México fue en 1937 en un sitio conocido como La Encantada, en la Sierra de San Pedro Mártir. Es posible que los reportes no confirmados posteriores a los años cuarenta se deban a la gran autonomía de vuelo del cóndor y que se tratase de individuos que habitaban en el sur de California. Después de una larga ausencia, el 12 de agosto de 2004 se cumplieron dos años de haberse realizado la reintroducción de los primeros seis ejemplares de cóndor de California en el Parque Nacional Sierra de San Pedro Mártir en Baja California, México. El proyecto de reintroducción del cóndor a México dio inicio en 1998 a partir de una propuesta hecha por el Museo de Historia Natural de San Diego y el Equipo de Recuperación del Cóndor de California de Estados Unidos al gobierno de México. El INE convocó a la primera reunión de trabajo del Proyecto de Recuperación del cóndor de California en México a entidades de los gobiernos federal y estatal, al sector académico de Baja California, a ONG’s locales y a representantes del programa del cóndor norteamericano y los organismos federales de conservación de EU, con el objeto de conocer los detalles técnicos de la propuesta e iniciar un plan para el desarrollo del proyecto. A partir de entonces, el INE ha coordinado el trabajo para la formulación de una estrategia con el propósito de lograr una población de cóndores viable a largo plazo en México. Finalmente, tras múltiples reuniones de coordinación y numerosos trámites para la obtención de los permisos requeridos, los días 12 y 14 de agosto de 2002 ingresaron a México seis cóndores —tres cada día— que crecieron en cautiverio en los zoológicos de Los Ángeles y San Diego, como producto del programa de reproducción en cautiverio del California Condor Recovery Team. Durante junio y julio de 2002 se desarrollaba en la Sierra una intensa actividad que los habitantes rurales del área observaban con curiosidad e interés, habían venido de Ensenada, Los Ángeles y San Diego personas que con especial entusiasmo y organización montaban un campamento en el área de Punta San Pedro, a 10 km de la puerta del Parque Nacional. Eran voluntarios de ambos países que se dedicaban a la tarea de construir un aviario de aclimatación y preparación para el vuelo en libertad de los seis cóndores de California que vivirían a partir de agosto de 2002 en la Sierra de San Pedro Mártir. Era obvio que no podían llegar a un área abierta, habían nacido y crecido cautivos. Las aves: tres hembras juveniles, dos machos juveniles y una hembra adulta, Xewe, que sirve como tutora de los jóvenes, ingresaron por el aeropuerto de Tijuana y fueron trasladadas a un aviario de aclimatación previamente construido dentro del Parque Nacional Sierra de San Pedro Mártir, en donde permanecieron hasta su liberación bajo la supervisión de un equipo de biólogos mexicanos que permanecería literalmente al lado de los cóndores para proveerles cuidados intensivos, alimentación y seguimiento permanente. El equipo está integrado por Juan Vargas y Catalina Porras, bajo la dirección de Michael Wallace, líder del proyecto general de recuperación de la especie en América del Norte. Una vez cumplido el tiempo de cuarentena y aclimatación de los cóndores a su nuevo hogar, el 9 de octubre tuvo lugar su liberación para que, por primera vez desde hace 60 años, comenzaran a volar en el cielo de Baja California. Tres de las aves iniciaron su experiencia en vuelos con éxito; sin embargo, muy pronto tuvieron que ser capturadas y devueltas al aviario debido a que disminuyó la temperatura, cayeron las primeras heladas y nevadas; bajo esas condiciones era muy complicado garantizar el bienestar de los cóndores y el seguimiento por tierra en caso de que se alejaran demasiado. Poco a poco el proyecto y las condiciones de trabajo en campo han mejorado y se han consolidado con vistas a largo plazo, ya que para lograr el establecimiento de una población de cóndores en la Sierra es necesario continuar con las reintroducciones de 4 a 5 cóndores al año hasta alcanzar aproximadamente 20 ejemplares, número apropiado para el buen desarrollo de las interacciones entre el grupo de aves y con capacidad de formación de parejas y reproducción en condiciones naturales. El proceso de reintroducción a lo largo de dos años ha sido una ardua tarea para el equipo de biólogos y una intensa experiencia en manejo para la conservación. Finalmente, los cóndores fueron liberados, tres en mayo de 2003 y los dos restantes los últimos días de julio. Actualmente San Pedro Mártir cuenta con doce cóndores, ocho libres y cuatro en el aviario. EXPEDICIÓN desea mucha suerte al proyecto y esperamos surjan esfuerzos similares para otras especies en la República Mexicana. Texto tomado del artículo “La recuperación del Cóndor de California en México” publicado en La Gaceta Ecológica núm. 67, Instituto Nacional de Ecología SEMARNAT, México, 2003. Ciclo de Vida del Cóndor El ciclo de vida de un cóndor es muy largo y su tasa de reproducción baja, por lo que un animal que muere no es rápidamente reemplazado por otro. Por ello, la supervivencia de cada individuo repercute sobre la especie a largo plazo, en comparación con las especies cuyos ciclos de vida son más cortos y sus tasas de reproducción más altas. Los cóndores nacen entre abril y mayo, después de 18 semanas de incubación: 54-58 días. Los padres cuidan el nido permanentemente e incuban por periodos de 2 a 5 días cada uno, duermen casi todo este tiempo y dejan sólo el huevo por periodos muy breves. La eclosión ocurre 2.5 días después de que el huevo empieza a picar. El peso al nacer es de 150 a 200 gramos. Durante las primeras semanas de vida los polluelos son alimentados por ambos padres varias veces al día, posteriormente sólo una vez al día. Los cóndores forman pareja para toda la vida. La hembra pone un huevo por estación, entre principios de enero y mediados de marzo, incluso a principios de abril si la hembra tiene que reemplazar un huevo que perdió. El huevo es puesto en las cavernas de los acantilados, sobre un sustrato arenoso; no construyen un nido convencional. La pareja cambia el sitio de anidación y los lugares generalmente están separados por kilómetros. El huevo es azul grisáceo, de forma ovalada, pesa aproximadamente 267 g, su longitud es de 109 mm y su grosor es de 66 mm. La longevidad de los cóndores es de alrededor de 20 años en vida silvestre. El cóndor cautivo más longevo tiene 45 años. Historia natural del cóndor de California El cóndor de California (Gymnogyps californianus) es miembro de la familia Cathartidae o buitres del nuevo mundo, es una de las aves voladoras de mayor tamaño. Mide de 115 a 140 cm de longitud total y pesa aproximadamente 10 k, tiene una envergadura de hasta 3 metros. Los cóndores son aves carroñeras, se alimentan de restos de animales muertos; en el pasado su dieta incluía alce y berrendo, a lo largo de la costa se le ha observado alimentándose de restos de focas, peces y ballenas. El Parque Nacional Sierra San Pedro Mártir se localiza en la parte norte de Baja California y se caracteriza por sus bosques templados de coníferas, sus áreas vírgenes y sobre todo por la claridad de su cielo que permite una inmejorable observación del espacio. Presenta elevaciones de 1,800 a 2,900 MSNM, su punto más alto, el Picacho del Diablo, alcanza 3,096 MSNM. Tiene una superficie de 342,801.30 hectáreas, de las cuales, 63,000 constituyen el Parque Nacional, decretado como área natural protegida en 1947. |
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