Home
Número 12


  
          



RETO DOMINADO

A través de los más bellos y espectaculares Escenarios de las tierras jarochas, se llegó donde ninguna otra cuatrimoto había estado

Tras 20 horas de manejo ininterrumpidas, se logró lo nunca antes hecho por nadie al cruzar una ruta aún soñada para muchos, en un tour que poco a poco se convirtió en un reto que nos llevó por 320 km a través de dunas, ríos, piedras, arena, terracería, mar, lanchas, pangas, lodo, selva, montañas, playas... y mucha adrenalina: elementos que llenaron todas nuestras expectativas de una buena y real aventura a bordo de una cuatrimoto “todoterreno” Yamaha.
Nuestro recorrido por Coatzacoalcos, Veracruz, comenzó a tempranas horas en la distribuidora de motos Yamaha del puerto, en donde nos reunimos más de 35 cuatrimotos. En este punto fue donde supimos todas las instrucciones de seguridad y la manera de conducirnos entre el grupo y a través de las comunidades que visitaríamos, momento que también aprovechamos para conocernos, ya que en el grupo había personas de diferentes procedencias: Coatzacoalcos, Ciudad de México y el puerto de Veracruz.
Con todo listo y después de llenar los tanques, comenzamos nuestra aventura dejando atrás el pavimento de la ciudad y la carretera para internarnos en nuestra primera sección de dunas de arena y playa, muy divertida y algo técnica al tener que emplear la transmisión 4x4 a fondo en las empinadas cuestas de arena.
Llegamos a la barra, lugar de recreo y descanso de los lugareños, en donde utilizamos el singular taxi de la zona, que es una larga lancha de pescadores que prestan su servicio para cruzar a la gente hacia la playa, mismos que ya están acostumbrados y bien entrenados en el arte de transportar las motocicletas a bordo de sus pequeñas embarcaciones. Gracias al club Cuatzimotos ATV Yamaha, quienes fueron nuestros anfitriones. La siguiente sección de nuestra ruta fue más técnica ya que comenzamos a internarnos en la selva, pasando por ríos y lugares agrestes, al lado de comunidades que —parecieran— estuvieran pérdidas en el tiempo y que, al paso de la caravana de motos, sus pobladores quedaban atónitos ante tal espectáculo nunca antes visto en sus caminos. Algunos de los tramos eran casi imposibles, lo que requirió que utilizáramos el equipo de winch de las motos para poder sortear todos los obstáculos que comenzó a presentar el camino al ser ésta la sección nunca antes recorrida por nadie, reto que decidimos afrontar todos de común acuerdo ya que nuestros guías del Cuatzi team comenzaron a marcar nuestra posición y nuestra dirección de la ruta, la cual seguimos ayudados por el geo-posicionador global GPS. Aquí comenzó en realidad la aventura para la mayoría y con la ayuda de todos comenzamos a cruzar por lugares que de primera intención parecieran inauditos para el paso de cuatro llantas, pero gracias al trabajo en equipo sorteamos los obstáculos, que en ocasiones eran zanjas que hacían que la más mínima pérdida de equilibrio del conductor, al estar la moto parada en dos llantas, provocara una volcadura.



Comenzamos a pasar una por una las motocicletas, conduciéndolas siempre uno de los más experimentados, apoyado por los demás, jalando y empujando, con el fin de evitar una volcadura.
Esta sección, además de ser la más intrépida y divertida, vino acompañada de la noche, misma que provoca que todos tus sentidos se agudicen, al tener que sortear los obstáculos de la ruta, como ramas, hoyos y piedras, todo esto fue posible gracias a la buena iluminación artificial de las motos. Si apagas el motor un momento y prestas atención a la montaña y la escuchas, quizás tengas suerte y puedas oír el canto de los búhos, acompañados de los árboles meciéndose suavemente por el aire, y si aspiras con ganas te darás cuenta del intenso aroma que crece con la noche en cada una de las secciones que pasamos, en donde la vegetación y la tierra son de lo más deliciosos.
La recompensa fue llegar a la zona de acampado en donde nos esperaba nuestro equipo de apoyo compuesto de tres camionetas y muchas casas de campaña Coleman, que aguardaban la llegada de todos al lado de un delicioso corte de carne al carbón y una rica copa de vino tinto.
La serenata de la naturaleza en la noche fue realmente magistral y cómoda sobre nuestras bolsas de dormir Coleman y al despertar nos encontramos en medio de una bella zona selvática que ha sido utilizada para varias filmaciones, como El curandero de la selva con Sean Connery; aquí existen varias pozas de agua azul, casi cristalina, mismas que nos dieron la oportunidad de darnos un buen chapuzón al lado de una de las cascadas.
Ya con las energías recargadas y después de descansar y tomar un rico desayuno energético, partimos de regreso por caminos de terracería hacia nuestro punto de partida, al que llegamos por la noche tras realizar algunas paradas para cargar gasolina y degustar de la rica gastronomía de la costa veracruzana, con unos ricos camarones y ostiones.
La temporada ideal para recorrer esta ruta sin duda es el invierno en donde la temperatura por las noches es más tolerable, aunque la realidad es que en está zona siempre hace mucho calor.
En general, el recorrido fue confortable ya que las motocicletas son de fácil manejo gracias a la tracción 4x4 que con tan sólo apretar un botón cambia, a placer de uno, a la tracción trasera, las suspensiones son de gran recorrido e independientes, por lo que hasta el terreno más irregular se vuelve un obstáculo minúsculo para el andar de estos modelos de cuatrimotos “todoterreno” de Yamaha.
Además gozan de grandes virtudes: el diseño de sus canastillas gracias al cual es posible transportar todo tipo de objetos, sin importar su peso y en grandes volúmenes, lo que las convierte en una moto que se presta para cualquier trabajo en el campo o también para la plena recreación en ellas; aunque en lo personal, después de haber visto el uso rudo que les dan algunos, yo diría que son más bien de guerra porque aguantan todo.
Agradecemos las atenciones otorgadas para la realización de este artículo a nuestros amigos de motos del puerto en Coatzacoalcos, Veracruz; a la familia Hechaza Reta en donde todas y todos son grandes motociclistas, y al aguerrido Lic. Hugo Díaz, subdirector comercial de Yamaha Motor de México.



TIPS
• Utiliza casco, guantes, lentes protectores y todo el equipo completo de protección.
• Ten un kit de refacciones y herramientas siempre listo, ¡nunca sabes lo que pueda pasar!
• Siempre trata de mantenerte en grupo, esto te dará más seguridad a tu persona y a tus a compañantes, en la noche podrás tener mayor luminosidad y una pronta respuesta para socorrer a un amigo, evitando también que alguien se pierda.
• Considera una lámpara de mano dentro de tu kit de emergencia.
• Lleva siempre contigo un botiquín de primeros auxilios, lo más completo que puedas.
• Aminora tu velocidad cuando te encuentres con ganado ya que los animales se asustan y puedes causar un accidente.
• Lleva contigo comida energética.
• Carga siempre por lo menos un litro y medio de agua potable.
• En los cruces de caminos y desviaciones siempre espera al compañero que va detrás de ti.
• En cada parada aprovecha para verificar el grupo y contar a los integrantes.
• Si ves que alguna parte del equipo de otra motocicleta está por caerse avisa de inmediato y no esperes a que suceda.
• Nunca saltes el orden de la formación de salida a menos de que exista algo importante.
• Nunca salgas solo a la montaña.



Si tú ya tienes una cuatrimoto Yamaha te recomiendo buscar más información de las siguientes salidas del X touring Yamaha en la página de internet y si aún sigues pensando en comprarte un juguetito de estos, no lo pienses más y visita la página en su sección de artículos: seguramente vas a encontrar la moto de tus sueños.

www.yamaha-motor.com.mx, o comunícate al teléfono: (0155) 5077 0100 de Yamaha Motor de México.